El
domingo día 21 de Octubre de este decadente año, dió lugar en el
municipio de Valdemoro un ignominioso acto de manifestación, el cual
iba en protesta contra la aberrante idea de establecer
parquímetros en la localidad. Parquímetros implantados y
en ningún momento anterior puestos a opción de aprobación por
parte del pueblo, lo que refleja el sentido, a veces tan cómico, de
la llamada democracia española.
Estos
parquímetros serán instaurados con la intención de cerrar un
agujero económico de 70 millones de euros de deuda del
consistorio. Como siempre, el dinero será sustraído de los
bolsillos del obrero, clase baja, o como quieran verlo.
La
idea (mal llevada porque hay que recalcarlo desde el inicio) de la
manifestación vecinal fue promovida por el movimiento 15-M
Valdemoro.
La
ruta de marcha daría inicio a las 12:00 en la glorieta del Universo
(o astronauta) y llegaría a su conclusión en las puertas del
ayuntamiento.
Bien,
hablemos ahora pues, de la nefasta movilización y coordinación
que se mantuvo regulada:
Se
llevó al minúsculo gentío en gran mayoría por calles desiertas,
pisos ocupa y chalets abandonados, haciendo que el trabajo de la
actuación fuera mínima. En los pocos casos que se pudo hacer daño
taponando algo las entradas y salidas al municipio fue cuando se
movió con mayor velocidad, pésimo.
Hablemos
también del marchitamiento y degeneración que vimos, de una imagen
como la que ha de ser, la de un pueblo que lucha por sus derechos y
por una causa, transformada en un pueblo que coreaba cantos vacíos
de sentimiento y consciencia al son de un baile ridículo que
desmembraba la esperanza de cualquier mejora en los ojos de quien ahí
fuera consciente del mal que veía.
No
esperábamos menos, el movimiento 15-M de Valdemoro movía las masas
por lo cual vimos una actitud desclasada; alegría y pacifismo en la
protesta.
Nosotros
no exigimos ni fuego, ni violencia, ni desperfectos del mobiliario
urbano, pero sí pedimos no hacer el ridículo y ejercer una
presión seria, con consignas reales, unidad y seriedad.
Organizar
un patético baile (pidiendo su formación con un megáfono rasgando
toda imagen de seriedad) no es forma de mostrar enfado ni presionar,
es auto-humillarse ofreciéndole espectáculo a quienes forjan
nuestras cadenas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario